Sábado, 01 de abril de 2006
Noviembre de 1985. Pipo Lernoud escribe su columna en la revista Cantarock alabando a aquel joven Páez. Sin desperdicios.
Admiro de corazón a Fito Páez. Es un volcán creativo y apasionado, de esos que se producen pocas veces y que transforman la cabeza de los pueblos. Es un “pibe de barrio, buen tropero en la partida” que va “tratando de crecer y no de sentar cabeza”. Es la síntesis nacional entre el sonido hipermoderno que refleja lo que está pasando hoy el gusto denso y folklórico de la memoria popular. Un tipo de las nuevas generaciones que recupera la propuesta rockera original: vivir sin miedo y absorber todo sin prejuicios.
Fito es “un miembro mas del circo desesperado” puso en la maravillosa voz de BAGLIETTO canciones que parecían captar el fulgor de cada instante de vida, con sus contradicciones, su tristeza y su emoción. Ahí lo tenés en el disco, en aquella obra maestra de “La vida es una moneda”, tomándole prestado el “solo se trata de vivir” a Litto, para dejar en claro que está todo por inventarse, que “el hombre está al borde del hombre”, que “la vida es una hoja en blanco” y hay que vivirla “con la idiotez y la cordura de todos los días”.
Que un pibe de dieciocho años, apenas salido de la casa del papá, demuestre tener la madurez y la claridad para decir estas cosas y además ponerle música, es apabullante. Pero eso no es todo. Hace dos años en el primer Cantarock de BAGLIETTO, yo comentaba que no entendía como un pibe que en el 76´ terminaba la primaria había podido escribir el mas perfecto homenaje a los desaparecidos. ¿En que clase de país estamos, me preguntaba, si un pibe chico a la edad de enamorarse y vivir aventuras, está expresando este terror y ésta esperanza a pesar de todo?. No sé si recuerdan Tiempos Difíciles. Es aquella que habla de que no nos podrán ocultar tanta muerte porque “los sepultureros trabajaron mal, la carne se entierra pero hay ramificaciones que están vivas y lo que es poco, están alertas”...”brindo por eso”, decía Fito, porque tarde o temprano “los cementerios de esta ciudad se iluminarán de infiernos para vengar” esas almas que no están, y después “llegarán trocitos de primavera”. Mucho antes del juicio a los “negreros de salón”, mucho antes de los N.N. y de la CONADEP, mucho antes de la propaganda, Fito estaba cantándole a la muerte y a la resurrección con mas fervor que los poetas y los periodistas políticos. Y no era más que un pendejo melenudo y desprolijo, un pibe de barrio al que “todavía lo emocionan ciertas cosas, que todavía tiene en mente cambiar algo”.
En unos días postearemos la segunda y ultima parte de esta nota en la cual, Pipo Lernoud, escribe sobre los dos primeros discos de Fito.
Por: Mario Alvarez | NOTAS | Comentarios (0) | Referencias (0)
¡Es la cama de una chica a quien dudo conocer, ves tu poster en el cuarto, no sabés donde correr!. ¿Y si vieras este blog Fito?
Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com